
Puff!!

Me considero bastante cuadriculado y por tanto debería ceñirme a la técnica, pero claro hablando de ópera.....
La primera memorable, lo es también en el tiempo, una Butterfly con Domingo en vídeo por TV (la 2??) y en BN a finales de los 70.Ni me acuerdo de cómo cantaban y actuaban, pero dejó la misma impresión que Nosferatu de noche, a solas y de preadolescente.
Otra, que son dos, 1993, dos representaciones de Rigoletto, una en el Arriaga con R.Leech pletórico y otra en el Coliseo Albia con un decadente Krauss. La demostración de que la técnica no sustituye al instrumento y de que cierto público perdona casi cualquier cosa. Sin embargo pero con dos grandísimas voces que me temo no volvamos a ver por Bilbao al menos asiduamente: Sumi Jo y Paolo Gavanelli (el mejor Rigoletto que he presenciado y eso que son bastantes).
Otra, Rigoletto, inauguración del Euskalduna año 2000, mi primer gran pateo monumental, y de cómo la salud y el no saber renunciar a tiempo hicieron que P.Gavanelli se enfrentase con un público al que tenía rendido desde los 90. Menos mal que el barítono de la siguiente obra estaba de visita en el teatro y se sabía el papel, subió a cantar vestido de calle.
Lirismo en grado sumo: La Boheme, Euskalduna 2004, Aquiles Machado y Maria Bayo (las damas sacaban los pañuelos para secarse las lágrimas).
La Voz: Roberto Alagna cantando Payasos en el Arriaga allá por el 2000/2001. Un teatro que es como una tacita, la fila 5 y la sensación de que sólo existía la voz de Alagna en el universo.
La verdad es que son muchísimas más y para un no “viajao” de la ópera (ni el MET, ni el Covent, ni la Bastilla, ni Verona......) me considero afortunado pudiendo disfrutar una vez al mes del “mayor espectáculo del mundo” (eso es el circo,no?

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