Kandaules escribió:
ritter escribió:
Pero quizás uno o dos si haya...¿Hay rumores de quién se puede tratra? ¿Un señor ruso radicado en Múnich, quizás?

...
Ha dado usted en el clavo, amigo Ritter. Éste parece ser que fue el candidato de consenso de los 2 "bandos" durante unos minutos, aunque oficialmente como vimos, no hubo ninguno.
Sobre si es o no el nuevo Kleiber, ahí no entro hasta que no le vea en vivo, aunque es verdad que los que habeis estado en Bayreuth estos dos veranos pasados, y muchos habituales de Munich, hablan maravillas y no paran. Otro dato también a tener en cuenta es que Kleiber tenís 59 años cuando le ofrecieron el cargo, mientras que nuestro ruso de marras debe andar por los 42-43...
El mensaje de Herr Kandaules ya deja bastante clara la solución del
enigma y por tanto me anima a divagar un poco más sobre un tema que resulta tanto más divertido cuanto que la única información real con que se cuenta es la escueta que ha facilitado la orquesta, aunque todos parece que tengamos nuestra propia opinión sobre lo que ha sucedido y sobre todo, sobre quién debería ser el elegido y quién no.
De todos modos, toda la historia esta la tienen contada mejor y con más detalles en Codalario.
Con solo dos programas dirigidos en los últimos años en Berlín, amén de alguna cancelación, entre la escasez de candidatos adecuados por edad y la impresionante excelencia de su labor en Munich, nuestro enigmático ruso, Kirill Petrenko, había empezado hace unos meses a sonar cada vez más fuerte como candidato para el trono berlinés. La orquesta le había confiado, el pasado mes de diciembre, una obra que una orquesta no ofrece a cualquier director invitado (y menos Berlín), la
Sexta de Mahler (casualmente o no, la obra que tocó Rattle en su debut allí). ¿Le estaban ofreciendo el trono en bandeja de plata? Pero Petrenko canceló el concierto pocos días antes, aduciendo motivos de salud, y la orquesta tuvo que llamar de urgencia a Harding.
De todos los
noes que ha recibido la orquesta en los últimos meses, creo que este ha sido el más sincero, el más visceral, el más amoroso. El que más determina la necesidad del
sí. Solo hay que ver a Petrenko explicarse, en la entrevista que tiene en la DCH, sobre las obras con las que se considera o no apto para presentarse ante los Berliner, para darse cuenta de que estamos ante alguien muy, muy, muy especial.
Así que, si la orquesta llamó a Munich el lunes pasado, querría decir al menos dos cosas: primera, que los Berliner tienen muy claro (pese a todo) quién es el nuevo Kleiber y quisieran contar con él si es que ello fuese posible; segundo, que esos mismos Berliner ya sabían cual iba a ser la respuesta que recibirían de su interlocutor. Querría decir que estamos ante una orquesta muy, muy, muy especial.
En otro orden de cosas, yo tampoco puedo decir si Petrenko es el nuevo Kleiber, especialmente porque no pude escuchar al viejo. Lo que sí sé es que de las cosas que le he escuchado dirigir a Petrenko (Frau, Onegin,
Tercera de Mahler, Soldaten, Lucia, Anillo) no voy a olvidarme mientras me guste esto de la música.