Es la cuarta vez que se programa Turandot en Les Arts, y en cada ocasión ha ocurrido como en esta, lleno absoluto. Muchas veces criticamos a este tipo de óperas porque ya las tenemos muy vistas, pero si todas fueran desconocidas o estrenos mundiales no creo que se pudieran mantener las temporadas. Los teatros medio vacíos no se pueden aguantar, son mala señal.
He asistido a la representación del sábado 13, y a veces el resultado de una función no tiene mucho que ver con las otras, los cantantes pueden tener un mal día o acusar cansancio o agotamiento en sus voces, o cualquier otra circunstancia que puede ocurrir. Digo esto porque no coincido con algunas de las opiniones de algunos de los que han asistido anteriormente, por ejemplo no coincido con la opinión de mi gran amigo Radamés, él dice que ha sido la mejor de las cuatro que se han programado, para mí en conjunto ha sido la peor, pero claro esto son opiniones.
Bueno, vamos al grano:
Ekaterina Semenchuk (Turandot), en la parte media cumplió pero en la subida al agudo fue muy irregular, no me pareció que tenga voz adecuada para ese papel. Bien.
Gregory Kunde (Calaf), tiene mucho mérito que a su edad todavía cante este tipo de papeles, que conforme van avanzado las funciones van agotando las voces. Bien.
Carolina López Moreno (Liú), tuve la suerte de encontrarme con ella antes de la función, es guapa todo lo que se puede ser, me quedé mirándola pero ella a mi no (llevo una racha malísima). Fue la triunfadora de la noche, los aplausos son la prueba del algodón, tiene una voz que llega al publico. Muy bien.
El resto todos a un buen nivel. Bien.
Como muchos soy un enamorado de la Orquesta, pero ayer no me convenció, Mark Elder para mí la dirigió con demasiado volumen, no la encontré lo limpia de otras veces, en ocasiones era atronadora. Bien.
El Coro del que también soy otro enamorado, lo mismo, me sonó en muchos momentos demasiado estridente. Me gusta mucho cuando se emplea a fondo, pero estaba en la fila veinticinco y el sonido de la Orquesta y el Coro en algunos momentos llegaba como una mascletá atronadora que por supuesto tapaba a los cantantes. Bien.
El montaje a lo grande, pero a mí no me dijo nada, es verdad que se puede usar para lo que quieras, pero no creo que aportara nada a la ópera, si acaso para en vez de cortarles la cabeza a los príncipes se les podría tirar desde arriba. Y lo del suicidio ayer sí que se suicidó, otros días parece ser que no. Son suicidios fijos discontinuos. Cosas de ahora de los directores de escena. Bien.
Un placer como siempre la compañía de Rafa, Llevantis, Mandryka (a él si que le gustó la mascletá de la Orquesta

) y su bellísima esposa.
Un saludo a todos y buen verano.
Ah, y Viva Puccini !!!.
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Era tan pobre que solo tenía dinero
La vida está llena de pequeñas cosas que son las que te hacen feliz
