Regreso de nuevo al Liceo, para repetir M. Lescaut y esta vez, conociendo la producción y la colocación de los cantantes en el 2o acto sobre todo, me he instalado centro derecha del 2o piso, visionando esta vez de modo clara y amplia la puesta en escena.
Repito que salvo el detalle importante de estas colocaciones ya comentadas la semana pasada y la manía de hacerles cantar lejos de la boca del escenario ( lo cual en un escenario amplio como el Liceo, limita parcialmente la proyección vocal ), la adaptación modernizada de A. Ollé me ha convencido bastante, no manipula el libretto y teatralmente está bastante bien estructurada, partiendo de la base de inmigrantes ilegales ( o sin papeles ) procedentes de Armenia o cercanías y que llegan a nuestra actual Europa ( digo lo de armenios, por la proyección inicial en vídeo durante el preludio donde parece que hablen en aquella lengua ).
Dicho esto y la gran protagonista y brillante que realza esta M. LESCAUT tiene un solo nombre : Asmik Grigorian, de la que ya comentamos el otro día. Brillante como cantante , con una voz siempre homogénea y con una zona de paso más que proyectada (sin necesidad de cambios raros de color, ni de ensanchamientos artificiales ), de excelente presencia escénica además , convincente en todo ( artista completa , en lo vocal y en lo interpretativo ).
Hoy, no me han gustado los dos primeros actos del tenor Ivan Gynzagov, con una emisión in gola que limitaba su proyección. A partir del tercer acto, mejorado mostrando ya la voz interesante de spinto dramatico, entregado con un canto incluso excesivamente expansivo ( algun ademán de “ lloriqueo” ). Creo que es un tenor que si mejora el estilo o fraseo italiano, puede ser de interés para repertorios de spinto dramatico.
El Lescaut, de Smylov ( creo así se apellida el barítono ), correcto como barítono lirico .
No me ha gustado el supuesto Bajo ( de Bajo, no tiene casi nada )que cantaba el Geronte, y que hacía “ trizas “ su apellido de Di Stefano , de nombre Donato ( por supuesto, nada que ver con el gran Pippo

)
De los secundarios, destacable Mercedes Gancedo, en su breve rol de maestro de canto, con un madrigalista bien cantado.
De Josep Pons, concertador , hoy ha mejorado algo sus prestaciones que no me gustaron la semana pasada, dejándo al menos cantar - a ratos - a los cantantes, aunque sus finales del 2o y tercer actos, parecía que reconvertía esta òpera pucciniana en finales sinfónicos “ troppo vivace”.
Sr. Pons, que está con concertando Puccini, no la Elektra ! ( lo digo por esos dos finales y por meterle incluso demasiada tralla, al…sola, perduta e abandonnata … Es decir, concertación digamos que con alternancias , de cierta calidad con otros de exceso de decibelios y más sinfónicos que operísticos.
Para acabar, la Grigorian, fichada ya a priori, temporada que viene, en un título de la que es bastante referencial.
