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Buenas tardes a todos, estuve el sábado en el estreno de la obra donizettiana en Bilbao y la sensación fue de auténtico disfrute , esas noches que sales con una sonrisa en la cara después de lo escuchado. La trilogía Tudor nunca defrauda y todos los partícipes contribuyeron al éxito de la velada. Como interprete principal Yolanda Auyanet , cantante de contrastadísima carrera belcantista, yo creo que ha abordado los principales papeles , Puritanos, Elisir; Capuletos , Norma , y en la Stuarda tuvo un nuevo triunfo personal, abordando el rol desde una perspectiva academicista , de puro belcanto en cuanto a delineación de las frases , legato, expresividad , mas cercana a la Caballé o Gencer que a interpretaciones mas pirotécnicas. Hubo frases que emocionaban por intención y pureza del canto , es una voz mas limitada por lo expuesto, en cuanto a las cabalettas , no es una dramática de coloratura pero la pureza del timbre y el arte del canto está a la altura de las mas grandes. Enfrentada a la Stuarda no encontramos con una Elisabeth de tronío , la desconocida para mi María Barakova , con un timbre en las antípodas del de su prima lejana, penetrante , que corría por la sala sin ninguna dificultad , y a mi entender un punto asopranado. Presencia extraordinaria y una voz a seguir, no me pareció una mezzo belcantista sino una voz de muchos quilates quizá mas adecuada para otro repertorio. Como enamorado debutaba el tenor Filipovic, otro desconocido de voz bellísima , papel ingrato que no tiene un aria que le permita arrancar los aplausos del público , voz no muy grande pero con un timbre lírico muy bien proyectado, es un lírico joven también a seguir , en los números de conjunto se veía un poco tapado , pero no forzaba en ningún momento el instrumento y cantaba por derecho, sin anchar artificiosamente la voz o apretar para hacerse oír. Por último , el bajo Manuel Fuentes, un habitual ya en Abao , voz preciosa , oscura , sonora, casi de Tiefer bass en cuanto a timbre , canta con soltura , es seguro , solo me genera dudas el que a un timbre tan negro no acompañe la misma rotundidad en el grave, es joven y seguro que con la edad irá puliendo un instrumento de lujo.
Por no alargarme, dirección orquestal en la línea habitual de López-Reynoso ,que acompaña a los cantantes sin agobiarles pero le falta un mayor contraste en las dinámicas de la orquesta ( tampoco sé de cuantos cuantos ensayos dispone con la misma ), en este caso la OSE cumplidora como siempre.
Montaje sencillo pero muy bello , especialmente el vestuario .
He dejado para el final la labor del Coro de ópera de Bilbao, que como siempre insisto , cuando se les deja cantar, sin ubicaciones raras y movimientos estrambóticos , son una de las formaciones corales de referencia, destacando casi siempre por el volumen pero el sábado matizaron , el Vedesti, vedemmo , de una manera sensacional.
Un saludo a todos.
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