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Estuve ayer en el Euskalduna y me alegro, me reconcilié un poco con la Abao, despues de la infausta Carmen.
Primero Mosuc es una sobrano que sabe lo que es cantar Puritanos y Gilda, en fin lo que es cantar, estoy prendado de ella, por favor que la aten corto los de la Abao y nos la traigan para cantar en más temporadas (puedo sugerir la Lucrezia Borgia de Donizetti por ejemplo)
Celso Albelo no tenia problemas de oirle pero el caso es que lo que oí no me gustó, el se esfuerza y se esfuerza pero creo que por falta de tecnica ataca esos agudos que parecen chillados. Luego le pasan factura, tras el duo con Mosuc, en el "Credeasi misera" rozo en el único agudo final el desastre y es que se habia agotado. Reconozco que no es un tenor que me entusiasme, no me ciega el que sea español, y quizás en él se haga verdad eso que "en el Reino de los ciegos el tuerto es el Rey", pero !vaya tuerto!, porque no puedo pensar en muchos tenores para cantar los Puritanos fuera de JDF. Así que me quedaré con algunas medias voces de él y poco más.
Simón Orfila, pues es lo de siempre, voz voz y pocas sutilezas, que es mas belcantista que Viviani, claro que lo es frente a un baritono que simplemente berrea cualquiera es mas belcantista, debo decir que canto con sentimiento el aria del segundo acto "Cinta de Fiori".
De Viviani no diré mas porque quiero olvidarlo.
Sobre la puesta en escena, pues a ver a mi que me expliquen ¿en qué facilitaba la comprensión de la obra el trasponerla a las trincheras de la I Guerra Mundial?, el modernizar por modernizar por no ponerla en su época, no lo comprendo, evidentemente no hicieron hacer el pino a la sopano en el aria de la locura, pero esa mania de que hagan ejercicio mientras canta este aria, suba usted escaleras de caracol para arriba y para abajo, se ve que el director de escena no ha intentado hacerlo él, claro que Mosuc no tuvo problemas. Creo que una persona que no conozca la historia de I puritani no le facilita la comprensión esta puesta en escena, para los que si lo sabemos de que va simplemente no le hacemos caso porque no tiene nada que ver lo que se canta y se dice con lo que te proponen sobre el escenario.
De la orquesta, pues que se empeñaron, el director y la orquesta, en que solo se oyeran las trompas, y trompas y mas trompas y de la delicadeza de la musica Belliniana más bien poca, bastantes momentos de fanfarria.
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