Despinetta escribió:
En particular, fascinada por Minkovski, Mehta y Gluck (aunque no necesariamente en este orden)
Pues le alabo el gusto, signora (o forse signorina)! Hoy estoy muy liado pero a ver qué recuerdo. Qué bonito el coro de las furias interpretado de espaldas! Desde donde yo estaba, el primer piso, sonaron distinto pero tan bien como de frente, con el beneficio de ese nuevo matiz. Para quien no estuviera, el coro (a seis por voz, siendo, por cierto, una de las voces contralto un varón) al llegar el segundo acto, en el que ya no son pastores sino furias de los infiernos (o algo así, no conozco bien el libretto) se dieron la vuelta y cantaron un par de número de espaldas al público (y de frente por lo tanto a los que estaban en los bancos del coro -que al ser un coro pequeño estaban libres- y a las zonas que hay a los lados del órgano). La acústica de la sala grande del Auditorio de Madrid, ¿me equivoco si digo que es un poco rara? Bueno, el caso es que esto que podría parecer a priori una tontería, sonó precioso. Hay que decir que el coro estuvo toda la velada estupendo, lo que influyó mucho en la sensación general porque los coros de esta ópera son una maravilla.
Yo diría que la orquesta no estuvo muy virtuosística y sí muy bien dirigida, fue el todo mejor que las partes (que no estuvieron mal, ojín). El timbre, estupendo, la dirección, pues eso, dirección y no mera presencia, sensación de instrumento unificado tocado por
il maestro (Minkowski mantiene su aire de charcutero, que a uno le hace ya confiar). Mehta a mí no me pareció
tan bien como a todo el mundo, será cosa mía. ¿Es relativamente joven? Me parece que puede dar aún más. El timbre es muy bonito, canta muy bien a veces, regular alto otras, me quedé con la sensación de que es ya quizás bastante bueno pero que puede ser aún más. Sí, fue su mejor momento, el
Che puro ciel y todo lo de la primera escena del segundo acto. La Eurídice, Chiara Skerath, en cambio no la he visto destacada y creo que fue muy buena. Ana Quintans estuvo limpia y clara en su papel menos llamativo. De todas formas, en las óperas antes de Mozart yo no oigo tanto las voces individuales, todo es más conjunto (de la misma forma que de una orquesta oímos matices de los músicos pero sólo valoramos el conjunto). Vela dice que Mehta cantó más a lo Händel que a lo Gluck. Eso puede que esté bien, tengo que pensarlo más. ¿Se lo ha soplado alguien? Destaca esos jueguecitos de los músicos que quedan muy bien. Me ha parecido ver que el Signore Nico matiza en otra entrada sobre versiones en concierto pasmarotes y versiones en concierto con su algo de vidilla. Ésta fue de las segundas. Como cuenta Vela, Minkowski hizo que se reuniera en los terrenos del organista un clarinetista agazapado desde la salida y un cuarteto de cuerda (creo) que se desplazaron desde la orquesta a la vista del público y allí estuvieron los cinco tocando unos ecos que hay a la melodía principal en un número del primer acto, y que quedaron así bellamente realzados. Muy simpático, lo teatral puede encantar siendo muy poca cosa.
Se confirma que el barroco (uso barroco de una forma un tanto libre para todo lo anterior a Mozart), aguanta muy bien la versión en concierto, y que, de forma general, siempre será mejor una VC que una triste bieitada. Bonita tarde!