|
Se juntaron para este recital, María Guleghina, Desirée Rancatore, Maria José Montiel, Cristina Gallardo-Domas, Marco Berti , Celso Albelo y Leo Nucci.
En síntesis todos los asistentes disfrutamos de una noche espléndida, si bien hay que decir que el público estaba tremendamente predispuesto, me incluyo , a que fuera todo un éxito.
Maria José Montiel, a mi personalmente me encanta, su color de voz , sus formas y su desenvoltura,lo que me dá lástima es que sólo la veamos por estos lares de vez en cuando y de pasada.
Maria Guleghina está como siempre, con su potente registro y ligeramente desgarrada, pero que ni pintada en su Lady Machbet con bis incluido.
Desirée Rancatore cumplió con su papel y demostró buenas maneras, fué muy aplaudida en el duo con Nucci.
Cristina Gallardo estuvo entregada, pero sigue sin estar como hace unos años.
Marco Berti es un cañón de voz pero, en mi opinión ahí se queda, no hay fraseo ni matices ni nada. se le notaron las carencias en la propina , Un Ballo, el tema lírico puro no es lo suyo.
OJO¡ Con Celso Albelo no es que estuviera magnifico, es que rayó en la perfección, terminó con La Fille Du Regiment y el teatro se volcó en aplausos, si sigue con esta trayectoria y que cada año canta mejor, tenemos delante uno de los cantantes con mejor futuro del panorama actual.
Leo Nucci ejerció de Nucci, no se puede decir nada de él que no se haya dicho, unos dirán que se le notan los años , otro diran que si es muy brusco, o que sólo sabe cantar Verdi, pero lo cierto es que es un excepcional cantante, entregado y correcto con sus compañeros. Es Nucci.
Pietro Rizzo se olvidó que era opera italiana en su mayoría y se dedicó a emular a Wagner con , en ocasiones ,un volumen insufrible, consiguió tapar a la Guleghina, cosa inédita en la historia.
,
|