Tras muchos ruegos y atroces presiones por parte de algunos foreros para que colgase una crónica

, ahí va.
EXTRAORDINARIA noche de ópera barroca –por poner un adjetivo diferente al empleado por Suther– la que vivimos el 29 en el Auditorio Miguel Delibes. En Valladolid son realmente afortunados al contar con un espacio como este auditorio y una programación tan interesante, de la que deberían tomar buena nota en otros lugares. Y por tener a una formación como Il Giardino Armonico
a la que Carl Tunner hace tiempo calificó de "orquestina de siete gatos", por cierto 
en calidad de orquesta barroca residente en el auditorio. Es cierto que, en ocasiones, Giovanni Antonini imprime unos
tempi un tanto precipitados para mi gusto (donde más iban a tumba abierta fue en el disco
Sacrificium con Cecilia Bartoli, a mí me gustó más la Orquesta La Scintilla en el recital), pero no puede negarse la extraordinaria calidad del conjunto. Todo suena muy, muy bien, a un Barroco con carne y sangre, como a mí me gusta, como creo que siempre debería ser… Barroco sofisticado y salvaje, que ha de tener ambas caras. Cómo suenan la tiorba y el arpa en Il Giardino, qué continuo más imaginativo (sólo les hace sombra en este sentido Spinosi y su Ensemble Matheus), y qué despliegue el del propio Antonini como flautista en el aria de Caio con ecos de Tullia que tanto impresionó a Sutherliano.

Una tímbrica cuidadísima al servicio de la música, del texto y de las voces. Y salimos a tope de todo ello.
Da gusto cuando los cantantes son especialistas, como en este caso. Un reparto excelente para una obra que no se vería bien servida con menos.
–Es la segunda vez que veo y oigo en directo a
Sonia Prina. La primera fue en la bellísima
Partenope de Leo Vinci, representada en el Auditorio de León en marzo de 2009. No me defraudó entonces, ni tampoco ahora. Me encanta su voz (en este foro tiene grandes detractores…) y la garra que le echa a todas sus intervenciones. Más Prina,
please.
–Y es la tercera vez en directo para
Verónica Cangemi, apasionada y barroca como ella sola. Fabulosa en
La fida ninfa y sobrehumana Ginevra en el
Ariodante de la temporada pasada en Oviedo. El papel de Cleonilla es de una dificultad casi imposible, para "soprano–acróbata". Pues esa es Cangemi. Espectacular de verdad, pero expresiva al 200%.
–Maravillosa
Roberta Invernizzi, a la que solamente conocía de grabaciones y siempre me gustó, pero en directo su derroche de expresividad, sensibilidad, buen gusto y dominio del estilo son toda una experiencia.
–El descubrimiento de la noche, para mí, y para otros foreros presentes:
Yuliya Lezhneva. Si esta criatura canta así con 21 añitos
… y si las cosas no se tuercen, tendremos una nueva reina del canto barroco (lo de diosa suena ya TAAAN VULGAR

). Su centro es de una belleza impresionante, con un color atractivísimo.
Bravissima! (*)
–Y para mí, el
debe de la velada:
Topi Lehtipuu, al que nunca había escuchado. No me disgustó en absoluto, pero encontré que en ocasiones carecía de control en el manejo de las dinámicas (hubo algún
forte bastante fuera de lugar…). Me gusta más en repertorio mozartiano, sí.
Es una suerte que estuviesen grabando la ópera para Naïve, y todos estaremos esperando que salga.
Una enorme velada de ópera barroca, complemento perfecto de la
Poppea de la semana anterior en el Real. Por cierto ¿nadie se ha dado cuenta de que el pobre Ottone es el pito del sereno de la ópera del XVII y del XVIII? En Monteverdi, Poppea lo trata como un trapo; en Vivaldi, la licenciosa Cleonilla lo engaña con dos a la vez…

Qué desgracia de hombre. Ni aún de emperador le fue bien.
Excelente el programa de mano, con el libreto completo (sí, sí, completo, qué lujo) y atenuadas en grisalla las partes que se eliminaban en los cortes (hubo más cortes que los señalados, no obstante), aunque hay algunos pasajes en los que la traducción dejaba bastante que desear. Excelente también la compañía forera: parte, Yago, Sutherliano y un
agregado cultural amante del Barroco

y la resucitada denyure y su "costillo".
(*) Nota: en el blog de Maac hay un video de Yuliya Lezhneva cantando hace 2 años un aria de la
Zelmira rossiniana en el Concurso Elena Obratzsova. Pasaos por allí.
