mitchum escribió:
Yo salí con menos entusiasmo del Maestranza. Principalmente, y por encima de todo, por las ansias de genialidad de Pedro Halffter dirigiendo Verdi. No huele el estilo por ningún sitio, ni en las dinámicas, ni en los tempi, ni en el color de la orquesta. Nada de nada. Invenciones por doquier, y un resultado más que decepcionante. Al parecer, la desconexión del batutero no fue solo con el público que sabe de qué va Verdi (en Sevilla lo bravean como si fuera Karajan redivivo, curiosamente) sino con los propios cantantes, que sottovoce confiesan haberse sentido muy abandonados desde el foso. Pero cualquiera le dice nada al señor del pelo engominado, con la clá que se gasta en el Maestranza. Pedrito es un director muy mediocre al que le sobran muchas ínfulas.
En lo vocal, pues un poco de todo. Chanev verde aceituna, vocecita atrás y un agudo muscular algo brillante. Orlov masticando el italiano, aunque debutar en una ópera completa como Filippo II es una cabronadita importante. La Zajick, tremenda en toda la interpretación, pero desluciendo su gran aria calando el agudo final. No vean el cabreo que tenía la señora al final de la función. Ulianov suena a bajo y sabe cantar en italiano, por lo que su Inquisidor estuvo muy correcto. Ódena me sorprendió muy muy gratamente, no como barítono (que ya le escuché su Albiani de Madrid el pasado año y salí contento), sino por la mejora en su línea de canto. Su Per me giunto fue dolce, con legato, buscando y encontrando la media voz, con el vibrato controlado, de voz firme y agudo brillante. Uno de los grandes triunfadores. Y la Cedolins... Su aparición en escena me dejó asustado: no se la escuchaba NADA. Conforme fue pasando la representación, la soprano italiana volvió poco a poco a dejarse sentir, hasta cerrar dos actos finales emotivos. Pero me parece pronto para juzgarla, porque estos procesos de regreso a la actividad tras parones tan prolongados creo que requieren más tiempo. Aun así, la voz sigue siendo bella por arriba, y esa señora sabe cantar.
La producción de GdM me pareció un completo horror. La dirección de escena, un caos ilógico. Carreritas de los cantantes por el escenario, algunas caracterizaciones sin sentido alguno (el triple traje del Inquisidor... en fin), y apenas salvaría un par de ideas como el enorme crucificado. El resto, está todo visto.
pd: qué acústica tan extraña la del Maestranza, qué eco tan molesto.
Cierto lo de la acústica del teatro, quienes vamos habitualmente percibimos ese eco. Ese eco se aprecia mucho en las grabaciones piratas de los aficionados. Sentado en los últimos asientos del teatro, al final del paraíso, se podría decir que retumban los metales. Cuando el Parsifal de Baremboin se pusieron unos tubos de algún material que no se decir ,colgados en la parte trasera para que abasorbiera el sonido. Cuando voy a otro teatro, sobre todo los que tienen moquetas y terciopelo por todas partes, (ej.: El Liceu), al principio me suenan muy secos.
No estoy seguro pero al parecer, tuvieron problemas con la cubierta durante la construcción.