mitchum escribió:
Livermore es muy atrevido. incluso ha tenido que improvisar el pastiche de las proyecciones para el ballet. y lo ha hecho "españolizando" su tono de denuncia, cargando contra la clase política y planteando los problemas de la sociedad actual, como el paro, la pobreza o los desahucios. ¿que eso no gusta en Bilbao? eso es otra cosa. pero la ópera, como cualquier otra representación artística, tiene que estar pegada a su tiempo. yo prefiero que la denuncia de nuestra realidad se produzca a través de una producción inteligente que no con pancartas a destiempo, manifiestos o huelgas. ESTA es la capacidad del arte para hacernos reflexionar.
Mire que yo soy abierto con las propuestas escénicas pero se me hace muy cuesta arriba aceptar sin mayores matizaciones el párrafo. La reflexión en el arte siempre es bienvenida y entiendo que se pueda plantear un problema de la sociedad actual como el paro si se establece un tipo de conexión con la obra. No puedo valorar la relación Paro-Les Vêpres Sicilennes porque no he visto la producción, puede que sea algo genial y magnífico, pero la validez de esta denuncia estará en la calidad de esta conexión, nunca por el mero hecho de llevar la pancarta a un teatro de ópera para otorgar a la protesta de un marco artístico. Si se convierte en una denuncia sin nungún tipo de relación con la obra, entonces, desde mi punto de vista, la misma queda completamente fuera de lugar. Algo parecido a lo que sucede según he escuchado en la radio con la demagogia barata de las galas de los Goya, que, tras años como el 2008, 2009 o 2010, donde todo parecía que era estupendo mientras nos instalábamos en la mayor de las ruinas, toca volver al mismo comportamiento sectario de siempre, con el estilo de gala-denuncia del 2003.
Creo que en las producciones escénicas hay cabida para muchas cosas, entre ellas la denuncia, pero tiene que tener pertinencia y sentido con la obra que trata.