A ver si puedo contar algo coherente, que la mañana está siendo complicada y tendré que hacer el comentario a plazos.
Primero, y aunque no sea una novedad, estoy de acuerdo con Sid:
id! Todavía quedan bastantes entradas para las dos funciones restantes y vale la pena.
Entendámonos: la obra (y la representación) están lejos de ser las memorables "Luci" del año pasado en La Zarzuela. Pero la pieza es preciosa: un monólogo en cinco partes para voz, piano y cello, en que Sciarrino -sin llegar a la complejidad de "Luci" que me sigue pareciendo su obra maestra- tiene siempre esas sonoridades insólitas (una gozada
ver al chelista sacar de vez en cuando
una nota aislada del contexto pero llena de significado), esos silencios cargados de dramatismo, y en general esa elegancia, ese refinamiento desde la economía de medios que le admiro.
Sobre textos de cinco canciones (en latín, francés, alemán... relativas a las rosas, al tiempo, a la caducidad, a la muerte) en las que la "deconstrucción" de la voz -bueno, de la música- resalta aún más el significado de fragilidad, de desolación, de inquietud que la obra, en mi opinión, trata de transmitir... hasta que no queda más, como cita a Sciarrino la escenógrafa en el programa de mano, que "una vieja canción de la cual se conserva, misteriosamente, el perfume".
Además la hacen en un montaje (de Rita Cosentino) muy en la línea de la música: sobrio de construcción y cargado de sugerencias. Y con suficientes incógnitas como para dar conversación durente la cervecita posterior

En serio, con momentos de gran efectividad y dramatismo: las proyecciones de la cantante envuelta en plástico -ahogándose (tal vez) en una tela de plástico- mientras la cantante real arruga en las manos una tela de plástico real, o la de la sangre que chorrea sobre la proyección y se proyecta sobre la cantante acuclillada en el suelo, o la chica corriendo a tapar la boca de su propia imagen en la pared... En fin, una escena muy escueta: una habitación abandonada con cuatro trastos cubiertos de plástico... y una rosa seca tirada en el suelo. Bueno y una puerta misteriosa...
Musicalmente excelente. Los instrumentistas muy bien y la mezzo (que yo, la verdad, creí soprano todo el tiempo hasta que leí el currículum

) cuidadosísima de los matices, de las dinámicas, de las intensidades... No me atrevo -ya que Sid promete comentar- a hablar de la voz en sí misma: ya lo hará él. Pero en fin, estupenda Marisa Martins.
Total, una buenísma noche de ópera. Lo dicho:
id.
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Por cierto, la web del Real ha colgado dos minutillos de video:
http://www.teatro-real.es/Galer%C3%ADa% ... cion1=4000 )