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Muy personal impresión mía, donde como conclusión triunfaron las voces ( sobresaliente " ma non troppo"), pero menos la estructura y organizacón del recital.
Ante todo y siendo dos grandes reclamos ( tanto Sierra, soprano como Tézier, barítono), la estructura me falla al ser un tutto ópera pero en plan recital y no con orquesta. Además, relativamente improvisado, ya que el pianista fue la Sra. Werklè, repertorista del teatro y tanto Tézier, como Sierra, vinieron entre sus funciones de ópera de Opera Bastille y Wien Staatsoper. Que quiero decir con eso? pues que no se ensayó y se improvisó por parte del Teatro ( incluso anunciándose el contenido del programa un par o tres dias antes). Un bolo en cuanto a prepración, pero con dos ilustres voces. Además siendo con piano, pues ni hubo cabalettas de las arias anunciadas y además, los dos duos verdianos se quedaron a medias ( por ej. el gran duo de Traviata 2o acto, solo se dio la primera mitad )
De los 2 protagonistas que decir, que no se sepa :
Empezando por la dama Nadine Sierra que empezó con el aria de Susanna para calentar la voz ( supongo, ya que Nadine actualmente no tiene nada de mozartiana), fue a más, mostrando su bellísimo timbre, su expresividad vocal, su dominio técnico y presencia escénica, matizando, resaltando su fácil y espectacular registro agudo, brilló en una excelente aria del veneno del 4º acto de la Juliette ( no os lo perdaís en el Real próxima primavera), así como en las arias de Adina y Norina donizettianas, espléndida asimismo en los duos con Tézier como Gilda y Traviata. No me gustó tanto, en su bonito ..bel sogno di Doretta.., con pocos matices puccinianos. En los bises, sacó " de propina" a su novio contrabajo para acompañarla en en el ya tan manido Bésame mucho.
Ludovic Tézier, en una época de escasez de barítonos, mostró lo que es él , uno de los mejores o más aceptables barítonos actuales con un repertorio muy amplio. Empezó para calentar con un soso..Scintille le diamant.., para ir a más con una excelente aria de la Damnation de Faust y seguir con una lección de voz homogénea bien colocada, sin ningún aspaviento ni grito, exhibición de canto legato y gusto, sobresaliendo su aria de Puritani..ah per sempre.. y para postre un excelente y fraseado Dio di Juda... En los bises, cantó con partitura supongo por la rareza, el aria de barítono de la ópera ZAZA.
Gran éxito de público que en mi opinión hubiese sido más completo y hasta brillante, con acompañamiento orquestal, debe de este evento.
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